La Torre Oscura III, Las Tierras Baldías (DeBolsillo, 2011)

Sinopsis

Roland ya no está solo en su búsqueda de la Torre Oscura. Le acompañan Eddie y Susannah, quienes llegaron desde diferentes momentos de Nueva York en La llegada de los tres. Ya les ha entrenado en las artes antiguas de los pistoleros. Sin embargo, el ka-tet aún no está completo. Roland ha de traer a una persona más desde Nueva York hasta Mundo Medio, una persona que ya ha estado allí y ha muerto no una vez, sino dos, y que sigue viva. El ka-tet, los cuatro unidos por su destino, tendrá que viajar a través de las envenedadas tierras baldías para llegar a la temible ciudad derruida de Lud. Su única esperanza será subirse a un tren rabioso que también busca su destrucción.

A diferencia de los dos anteriores, Las tierras baldías está dividido en dos libros.

El primero continúa unas semanas después de los hechos de La llegada de los tres, con Roland entrenando a sus nuevos compañeros pero “sumido” en una extraña depresión, algo anormal en él. Éste principio está muy relacionado con el final del anterior ya que, el pistolero, recibe las consecuencias de los acontecimientos anteriores en su mente, llegando a vivir dos realidades distintas. Pero no solo él, otro personaje sufrirá en sus propias carnes el cambio en el pasado que Roland hizo y que dividirá su mente en dos vivencias, la que fue y la que está siendo.

Lo siguiente será restaurar esa división de los personajes y llegar al segundo libro, titulado Lud.

Con los personajes todos reunidos, y Roland a la cabeza ya recuperado, continúan el camino hacia la Torre, estando seguros de la dirección a seguir gracias al descubrimiento de un Haz, un camino que lleva directamente a la Torre. Deberán pasar por Lud, una gran ciudad que ahora está destruida y que en ella viven los Pubis y los Grises y que están en guerra entre ellos. Con el paso de los acontecimientos, veremos el retorno de algún otro personaje de El pistolero y el (¿extraño?) final (que no lo es, porque deja en el aire la última parte), que en sus días fue muy criticado (como se verá en el libro Canción de Susannah).

Este libro me gustó especialmente porque vuelve al Mundo de Roland y, cada vez más y conforme avanzan los pasos del ka-tet, es más extraño, enigmático y mágico/tecnológico. Una vez has llegado a este libro, gracias a que los personajes ya no van a la deriva, se hace más contagiosa la ansia de llegar a la Torre (algo de lo que ya hablé en El pistolero). Y, puede ser que gracias a ese final inconcluso también, las ganas de leer el siguiente, sean mayores.

Me gustó mucho como Stephen King cierra el tema del retorno del personaje del primer libro, pareciendo (él dice que no tiene nada pensado con estos libros, y con ninguno, no se si será verdad o no) que ya tenía todo planeado desde el primer libro y que sería alguien importante en la historia de éstos siete  de La Torre Oscura.

La torre oscura II, La llegada de los tres (DeBolsillo, 2010)

Sinopsis

Después de enfrentarse con el hombre de negro al final de El pistolero, Roland se despierta febril y debilitado en una playa. Al caer la noche le atacan unos seres monstruosos que salen del mar. Para eludirlos, Roland puede huir de la playa por tres salidas, tres puertas. Todas llevan a Nueva York, pero en tres momentos distintos; además, el otro lado de cada una de ellas Roland tendrá que atraer a una persona. Necesita a estas tres personas para seguir adelante en su búsqueda de la Torre Oscura: en el año 1987 encuentra a Eddie Dean, un heroinómano desesperado; en 1964 a Odetta Holmes, la Dama de las Sombras, una heredera afroamericana que perdió las piernas en un accidente de metro; finalmente, en 1977, da con Jack Mort, la propia muerte. ¿Serán ellos los que formarán su ka-tet?

Podéis leer el principio del capítulo titulado “La puerta” si clicáis sobre la imagen.

Recuerdo este libro con un sentimiento especial (a parte de la impaciencia). Después de que acabé el pistolero, busqué una edición de DeBolsillo de éste libro, por el simple hecho de que, como es una seguía, quería tenerlos todos iguales. Pero después de días buscando, me di cuenta de que no existía. Estaban reeditando la saga y tuve que esperarme casi un año para poder conseguirlo.

El libro empieza en el mismo lugar donde acaba el primero y la verdad es que el principio me chocó bastante. Roland pierde los dedos de una mano y no podrá disparar sus dos revólveres a la vez nunca más.

Por la playa, escapando de las languostrosidades que lo han herido encuentra una puerta que lo lleva a la mente de Eddie Dean y aquí es donde empieza realmente la extrañeza de la Torre Oscura. Después de un amago de lo que es la torre (al principio, incluso Roland, el pistolero impasible, se sorprende de haber “llegado”) tenemos un tiroteo en una oficina de Nueva York y consigue traer a Eddie al mundo del pistolero. En la siguiente puerta llegara Odetta, que también es Detta (tiene doble personalidad).

En la tercera y última puerta, entramos (con Roland) en la mente de Jack Mort, un hombre que dedica a matar gente de las maneras mas disimuladas posibles.

No quiero desvelar mucho más, este libro, tiene bastantes sorpresas que van relacionadas con los personajes que conocemos a través de las puertas y con otros que hemos conocido en El pistolero.

Como el anterior, la lectura es fácil y la mayor diferencia es que apenas conocemos el mundo imaginario de Roland. La mayor parte estaremos en Nueva York, desde el punto de vista del pistolero. Y creo que esto es lo mejor del libro, las diferencias de costumbres entre un mundo y otro. El pistolero es capaz de identificar elementos nuestros (como un bocadillo o policías) pero también se sorprende de algunos elementos como las aspirinas o los aviones. La interacción entre los personajes distintos todos entre ellos es de lo más variopinta, sobretodo con Eddie. En algunos momentos, nos metemos en el papel de los neoyorkinos y pensado que Roland está loco. En otros, en el de Roland que, después de haberlo conocido en el primer libro de La Torre Oscura, intenta convencer (a veces desesperadamente) a Eddie de que el ka (destino) es quien lo ha traído para que lo ayude en su búsqueda de la torre.

Eddie, harto de escuchar sobre el ka, responde lo que muchos también hubiéramos dicho: “kaka”.

He encontrado un concurso en el que puedo presentar tres microrrelatos ¡del tema que yo quiera!

De momento, tengo dos: uno sobre alguien andando por un pueblo abandonado y otro un pintor con una rutina algo extraña. Me falta un tercero que creo que ira sobre un soldado después de la guerra.

¡Deseadme suerte!

Tres microrrelatos

La torre oscura I, El pistolero (DeBolsillo, 2010)

Sinopsis

“EL HOMBRE DE NEGRO HUÍA A TRAVÉS DEL DESIERTO Y EL PISTOLERO IBA EN POS DE ÉL.”

Estas palabras las escribió Stephen King en 1970, cinco años antes de la publicación de su primera novela, y con ellas abrió la puerta a un nuevo mundo que muchos lectores todavía no conocen bien. De esta forma se inició una fantasía épica en siete tomos, La Torre Oscura, que ya se ha convertido en un clásico del género.

En un mundo extrañamente parecido al nuestro Roland Deschain de Gilead persigue a su enemigo, el hombre de negro. Roland, solitario, quizá maldito, anda sin descanso a través de un paisaje triste y abandonado. Conoce a Jake, un chico de Nueva York pero de otro tiempo, y ambos unen sus destinos. Ante ellos están las montañas. Y mucho más allá, la Torre Oscura…

Podéis descargaros una parte del primer capítulo de El Pistolero de la página de Plaza y Janés clicando en la imagen. 

Tal y como dice la sinopsis, El pistolero es el primero de siete tomos. Hace años que leo la Torre Oscura y, aprovechando que estoy leyendo el último y daré aquí mi opinión, me gustaría que estuvieran los seis anteriores.

Disculpadme si me dejo algo.

A diferencia de la mayoría de libros, el primer capítulo narra la historia hacia atrás. Tenemos al pistolero en el desierto. Luego nos explica los hechos anteriores y su hospedaje en la casa de un supuesto mago. Al dueño de la casa le explica su camino anterior en el pueblo de Tull. Y es allí, donde una amante de Roland le contará el paso del hombre de negro días atrás. Luego, acaba cerrando el paso del pistolero por Tull, la salida de la casa del mago y un pequeño periodo en el desierto.

Los siguientes capítulos están narrados en orden cronológico (a excepción de algunos flashbacks que contarán una parte de la juventud de Roland). Por si el primer capítulo (el más western) no fuera lo suficiente misterioso, los siguientes lo son aún más. Encuentra a un chico de Nueva York (nuestra Nueva York) que a llegado al mundo de Roland (en el que descubrimos que hay gasolineras y otros elementos de nuestro mundo). Ambos emprenden el camino juntos pasando por el bosque al pie de las montañas y, cruzando las montañas al estilo Señor de los Anillos, por debajo de ella (con la diferencia que en las Minas de Moria van andando y aquí en vagoneta). Lo siguiente… hay que leerlo para impresionarse.

Hace años que lo leí y la verdad es que no recuerdo los sentimientos, pero las ganas al cogerlo, fueron mucho menores (y eso que lo empecé con ganas) que al acabarlo y querer continuar.

Es lectura fácil, rápida y en ningún momento te pierdes por el mundo de Roland y eso se agradece. Es el más corto de los tres pero, supongo que es por ser el primero, es de los que más disfrutas.

Para acabar, me gustaría destacar que es sorprendentemente contagiosa  las ganas de Roland de alcanzar al hombre de negro, sintiendo incluso en algunos momentos querer leer más, para así evitar perderle.

Por fin he acabado el relato sobre Polly, la chica secuestrada.

Ha sido el doble de largo de lo que debería. Ahora toca reducirlo a la mitad y, creo que escribiéndolo en primera persona del presente, lo conseguiré.

Si puedo escribirlo en la mitad de espacio acabara en proyectos, si no estará en borradores.

Sobre el relato de la crisis

1922 (Todo Oscuro, Sin estrellas), Stephen King (Plaza & Janés, 2011)

Sinopsis

“Creo que existe otro hombre dentro de cada hombre, un extraño…” son palabras de confesión que escribe Wildred Leland James en “1922″. El ser desconocido que James lleva dentro se despierta cuando su esposa Arlette le anuncia que piensa vender el terreno que acaba de heredar y que va a

trasladarse a la ciudad. Sus palabras le empujan hacia el asesinato y la locura.

Puedes leer el principio del relato clicando sobre la imagen.

Esta novela corta es una confesión de Wilfred, en formato carta para (tal y como empieza) “a quien pueda interesar”.

Básicamente es el año 1922. Narrado en primera persona y empezando con el asesinato de su mujer por una disputa sobre la venta de unas tierras.

Wilfred es un hombre de granja, trabajador y honrado pero cuando su mujer

(su odiosa mujer, mejor dicho) le da la noticia que quiere vender las tierras de su padre para irse a la ciudad y abrir una tienda, Wilf empieza a tramar un plan para llevar a su mujer al pozo (literalmente) y poner a su hijo en contra de su madre. No sale como lo esperaba, pero lo consigue.

A partir de aquí es cuando realmente podríamos decir que empieza este gran relato que gira entorno a la locura del padre y del hijo por lo que han hecho. Remordimientos. Alivio. Satisfacción. Rebeldía. Venganza. Son algunas de las palabras que pueden describir las reacciones de los personajes y, sobretodo, LOCURA (en mayúsculas, es la más importante y la que más se deja entrever).

La línea argumental se abriendo y dividiéndose en algunas más, lo que hace mucho más interesante el relato, mucho más ameno y nos obliga a ver que nuestros actos no solo nos afectan a nosotros mismos, si no que (como se dice de manera coloquial) si pones la mierda en el ventilador, acaba salpicando a todos.

Para acabar, me gustaría remarcar que durante toda la lectura de “1922” me a parecido todo muy visual, no me ha costado para nada meterme en el papel de Wilf o de su hijo, he odiado a Arlette igual o más que Wilf y en algunos momentos incluso he dudado (igual que Wilf) sobre que era o no real.

Polly está encerrada por dinero y queda poco para que escriba el momento en el que verá la luz.  Tengo que reducir el texto a la mitad, pero eso cuando acabe. También creo que cambiaré la perspectiva del narrador.

Sobre un relato de la crisis

El ocupante, Sarah Waters (Círculo de Lectores, 2011)

Sinopsis

Poco queda de la riqueza y la opulencia que el doctor Faraday conoció de niño en Hundreds Hall. El caserón de la familia Ayres es apenas una sombra de lo que fue y algo malvado parece haberse instalado en la casa. A Betty, la sirvienta, le aterra vivir allí; Gyp, el perro, nota extrañas presencias, y Roderick, el hombre de la casa, está sufriendo una metamorfosis preocupante. Quizá Faraday sepa hallar una explicación antes de que la casa acabe con sus habitantes.

Para empezar quiero reconocer que me compré este libro porque en la revista del Círculo de Lectores ponía:

“El libro del año”

La frase no era de un cualquiera. Debajo de ella ponía Stephen King y si uno de los escritores más vendidos del género de terror dice esto sobre una novela de fantasmas, es una señal.

Pero el señor King (y con perdón por la expresión) me la metió doblada.

Este verano, estando de vacaciones y debajo de la sombrilla me aventuraba en Hundreds Hall esperando a que, en algún momento, la casa, el fantasma o lo que ahí dentro hubiera me quitaran el calor de las mañanas de playa. No pedía que me estremeciera o que me dieran escalofríos leyéndolo. Quería que me enganchara. Y lo que conseguía una y otra vez es que me fuera al agua para olvidarme del calor y del libro.

En general es lento, aburrido y los personajes tienen un carácter que saca de quicio. La mujer que había sido rica y que ahora no lo es y se niega a abandonar una casa que no puede mantener, el hijo que hace todo lo que puede por mantener la casa que se cae a trozos, el médico que no se cree nada de los fantasmas y que intenta dar explicaciones racionales a todo y la hija que, sinceramente, no sabría como definirla. El único que se salva es el perro y a la mitad lo quitan de en medio. Y del final… mejor no hablar.

Aunque el libro no me gusto y, para que engañarnos, me lo leí porque lo había pagado, se salva algo. La verdad es que las descripciones de la casa y esa aura extraña son muy buenas y hacen que visualices los interiores y los exteriores en cada momento. Pero nada más.

¿Lo recomiendo? Rotundamente, no.